El
escultor escocés David Marshall ha vivido en Andalucía, su tierra
adoptiva, durante más de treinta años. Atraído
por la luz maravillosa, el clima y los
contrastes
del
campo, es fácil adivinar su inspiración artística. Trabaja en su
estudio situado en Benahavís, un pequeño pueblo cercano a la
cosmopolita Marbella, David Marshall es un diseñador de perfiles que se
inspira en su entorno, las cortezas de los árboles, las formas de las
rocas, los efectos de
la erosión sobre los elementos naturales.
Después
de llevar a cabo varias exposiciones de esculturas con gran éxito,
David comenzó a disefiar objeto para el hogar en diversos materiales. Su
último trabajo, LA COLECCIÓN BRONZE AGE, es una línea de regalos para
la familia, amistades y empresas. Sus ideas y
creatividad no tienen limite y su única y principal preocupación es la
calidad hecha a mano. Así mismo,
David Marshall continua creando esculturas únicas y en ediciones
limitadas, exponiendo por todo Europa.
Viajero
infatigable y con gran interés por las culturas milenarias, busca
continuamente artes y oficios a lo largo y ancho del planeta, de esa
forma vidrio, hierro y madera se van incorporando con el metal y el
aluminio concluyendo en todas las variaciones posibles de los diseños
hechos a mano que son tan importantes para él. En este
mundo de cada vez más y mayores producciones robotizadas, resulta
cuanto menos refrescante encontrarnos personas
fieles
a! proceso creativo artesanal. Utilizando técnicas
de fundición que datan de la época romana,
los
artesanos de David Marshall, transforman sus conceptos artísticos en
realidades en su estudio y talleres de Benahavís. Cada
modelo es fundido en arena o utilizando el proceso de “cera perdida”
si la pieza es muy compleja.
Bronce
y aluminio fundidos son vertidos en la arena y después
se
pasa al laborioso proceso de acabado que culmina en piezas de
la
más alta calidad.